Es increible la polvareda que ha levantado la convocatoria del megabotellón para este viernes. Personalmente creo que no es una "actividad" que haya que promover. Le veo varios problemas:

  • Como queda el lugar después de su celebración.
  • Las molestias a los vecinos.
  • La alta graduación alcohólica de las bebidas que se toman.
  • El criterio de consumo por consumir que se muestra en la necesidad de tomar una alta cantidad de alcohol.
  • La minoría de edad de muchas y muchos de los participantes.

Pero igualmente me surgen algunas preguntas:

  • ¿En que se diferencia el macrobotellón de la Aste Nagusia de Bilbao o los sanfermines?
  • ¿Cuáles son los verdaderos motivos del consumo desmedido de alcohol?
  • ¿No podemos juntarnos sin beber alcohol?

Por otra parte me alucinan algunas cosas:

  • La trivialidad con que la juventud maneja las nuevas tecnologías cuando les interesa.
  • La poca reflexión de nuestros políticos en cuanto a proponer alternativas a este tipo de jornadas "lúdico-festivas".
  • El seguidismo de los medios de comunicación que al final han servido de altavoz a los convocantes.
  • La comodidad de la juventud española que con un índice de precariedad mayor que el de la juventud francesa (sesentaytantos frente a cuarentaytantos) no utiliza su tiempo y herramientas tecnológicas para mejorar la situación sino para aborregarse con alcohol de quemar.