Termina el verano. Las vacaciones son un recuerdo difuminado en el cortex cerebral. Y me está costando. No el volver a la rutina diaria, si no el retomar las conversaciones blogosféricas. Tras mes y medio de sol, playa, siesta y desconexión total me esta costando enfrentarme al teclado y a la pantalla en blanco. De cualquier forma he aquí el primer intento post-vacacional.

Ha sido un buen verano aquí "al sur de Islandia" como diría Julen. Mucho sol y playa, con algún día oscurito para descansar. Donibane Lohitzune, en rojo y negro, y Bakio, en protesta verde, se han repartido mis baños y paseos.

No he leído tanto como Noe pero inesperadamente han caido dos ejemplares en mis manos: La elegancia del erizo y Jainkoaz galdezka. Me han resultado ambos muy interesantes. Si tengo tiempo y ganas ya publicaré las correspondientes reseñas.

He visitado en Kanbo la exposición Batekmila sobre los mundos del euskera, que os la recomiendo vivamente. También podeís visitarla virtualmente en Second Life. Euskal Kultur Erakundea ha realizado un gran trabajo con una visión moderna y "glocal" de lo que es la lengua vasca. Lo dicho, hay que visitarla.

 No ha habido mucho tiempo para el cine pero sí para la familia, las Olimpiadas, los paseos por la playa y el monte, algo de bicicleta y también para las fiestas.

 Y ahora la vuelta, el duro y largo invierno y los aprendices que si BBB que si Politika 2.0. Por cierto, el sabado 13 hemos sido invitados al Parlamento Vasco pero tengo alguna cosilla más interesante por ahí. Ya empezamos con problemas de agenda.