Gran Torino. (Reseña)

Esta película, dirigida e interpretada  por el gran Clint Eastwood, es una demostración de cómo las cosas pequeñas hechas con cariño se convierten en grandes, muy grandes.

Y esto es lo que le pasa a esta película. No se si será el testamento vital del gran actor y director de San Francisco o si pretendía hacer "su gran película", pero con muy poquitos recursos consigue hacernos sentir cariño por Walt Kowalski que, como dice Noemi, es un " vulgar jubilado retrógrado, sexista, racista, ex combatiente y miembro de la asociación del rifle".

La película es una reflexión vital donde se tratan la vida, la muerte, la enfermedad, las relaciones familiares, la religión, las dificultades para entender culturas distintas.

Además lo hace desde el humor y el cariño. Cuestiones estas muy importantes hoy en día.

PUNTUACIÓN: emoticon